¿Por qué no me salen? Aprende a seguir recetas

Buscas una receta en internet o en un libro de cocina, encuentras una que te gusta y te parece fácil.

Te metes en la cocina, te pones manos a la obra y cuando acabas… Oh no, ¡vaya churro! La receta te ha salido fatal, nada que ver con la foto que salía en el libro. Y te preguntas ¿pero qué he hecho mal? Si he hecho lo que ponía en la receta…

Hoy te voy a enseñar a seguir recetas que elijas y te salgan bien. No te digo que te pongas a hacer un plato de alta cocina sin tener conocimientos, y que te conviertas en Martin Berasategui (¡garrote!), pero sí que una receta sencilla te salga a la perfección.

Si las hago yo cada día en casa en una cocina normal y con ingredientes normales tú también puedes hacerlas sin ningún problema. Sólo has de tener en cuenta varias cosas que te voy a explicar detalladamente.

El decálogo para hacer una receta perfecta

1. Lee la receta

Lo primero y más importante que tienes que hacer es leer detenidamente la receta antes de empezar a cocinar. Aunque parezca una tontería es el paso más importante para que una receta te salga bien.

Así podrás comprobar si tienes todos los ingredientes, ya que a veces nos ponemos a hacer algo y a mitad de receta nos damos cuenta de que nos falta un ingrediente de los más importantes.

También te podrás hacer una idea de los pasos que hay que dar y el tiempo que tardarás en la elaboración del plato.

2. Haz la receta al pie de la letra

No modifiques los ingredientes, a no ser que tengas mucha experiencia en la cocina.

Si es la primera vez que haces la receta mejor hacerla con los ingredientes que se indican y ya tendrás tiempo de hacer algún cambio cuando la conozcas bien y la hayas hecho varias veces.

Si de todas formas no te queda más remedio que cambiar algún ingrediente intenta hacerlo por alguno que sea similar, por ejemplo, cambia el azúcar moreno por azúcar blanco y no por miel.

En la repostería mejor no cambiar nada ya que es un tipo de cocina en la que las medidas deben ser exactas para que te salga un resultado perfecto.

3. Peso y cantidades

Tienes que pesar y medir bien todos los ingredientes. Y fíjate en el sistema métrico que se indica, si es en miligramos, en tazas o cucharadas.

No redondees. Si en una receta te pone 145 gramos de harina no pongas 150, si lo indica así es porque es la cantidad que debes poner, ni más ni menos. ¡Y en especial si hablamos de repostería!

4. ¿Cómo sabes si el plato está listo?

Uno de los mayores problemas para los cocineros novatos al seguir recetas nuevas es saber si un plato ya está listo. Normalmente en todas las recetas te pone el tiempo de elaboración y de cocción para que te puedas hacer una idea, pero debes tener en cuenta que cada horno y cocina es un mundo y no todos necesitan el mismo tiempo para cocinar.

Utiliza un temporizador con el tiempo que te indica la receta para que no se te pase, pero aún así ve revisando de vez en cuando.

Para saber si una elaboración está en su punto tienes que usar todos los sentidos: ¿Está dorado? ¿Huele bien o se está quemando? ¿Está hirviendo?…

5. El horno

Siempre que en una receta se usa el horno debes precalentarlo e intentar abrir la puerta lo mínimo posible si no la temperatura bajará.

Si no lo precalientas el tiempo de cocinado va a ser mayor y si es algún tipo de pastel o galletas probablemente no te quedarán bien.

6. Temperaturas, texturas…

Si en una receta hay instrucciones para cada ingrediente debes seguirlas al pie de la letra.

Por ejemplo, la mantequilla en pomada debe tener una textura parecida a una mayonesa muy espesa.

La carne o los huevos deben estar a temperatura ambiente si no su tiempo de cocción será muy diferente y se te pueden quedar crudos.

7. Pruébalo todo

Prueba lo que estás cocinando.

Hay mucha gente que no prueba lo que cocina y así es imposible que le cojas el punto a tu gusto con la sal o cualquier otro condimento. Empieza siempre con una pequeña cantidad de sal o cualquier otro condimento y ve aumentando poco a poco hasta que quede como a ti más te guste.

Probar la comida es el único modo de saber si te ha quedado bien rico.

8. Tamaño de los huevos

Cuando en una receta se incluyen huevos debes tener en cuenta que no todos los huevos son iguales.

Un huevo estándar para una receta española es una M que suele pesar unos 50 gramos sin cáscara. Si en una receta americana te hablan de un huevo L no se corresponde a un huevo L de aquí, sino a uno M.

Así que cuidado con eso ya que si pones los huevos más grandes de lo que corresponden es como si estuvieras poniendo algún huevo de más y eso puede acabar en desastre…

9. Chorrito, mijita, pizquita…

Otras veces el problema no es de quien está intentando hacer la receta, sino de quien la ha escrito, ya que en recetas antiguas que nos explicaban nuestras madres o abuelas, o las recetas de creación propia a veces se suele decir “harina, la que admita” o “un vaso de leche” sin decir la cantidad exacta…

Esto da lugar a confusión y a que la receta no salga como se esperaba. Aquí sólo te puedo recomendar que uses tu criterio y sentido común.

Yo tengo que admitir que a veces cocinando soy de ese tipo de personas, de un puñadito, un chorrito o una gotita, aunque intento cambiarlo para facilitaros la comprensión de la receta.

Y porque si no Dani me hecha la bronca ?

10. Diferentes versiones

En internet puedes encontrar muchísimas versiones de una misma receta y no quiere decir que una sea mejor o peor. Léelas y elige la que mejor te vaya o creas que puedes llevar a cabo sin ningún problema.

También es verdad que a veces no salen las recetas bien porque quien las escribe no acaba de explicarte todo correctamente o se guarda un as bajo la manga.

Estas son prácticas que yo no entiendo; si yo escribo recetas es para que podáis hacerlas y os queden perfectas, si os salen mal ¿qué sentido tiene?

¡Y lo contenta que me pongo cuando me mandáis fotos de vuestros platos!

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Metámonos en harina. Hay algo que tienes que tener muy claro:

Si quieres seguir recetas, son imprescindibles estos utensilios

No hay ni que decir que lo más importante en una cocina es un buen juego de cuchillos, sartenes, ollas y una tabla de cortar. Los utensilios básicos están en casi en todas las casas.

¿Qué pasa a veces cuando te pones a hacer una receta? ¡Que te faltan los utensilios para medir los ingredientes!

Por ejemplo, no puedes poner la harina exacta para un pastel si no tienes una báscula para pesarla.

Así que los utensilios que no deben faltar en tu cocina para que te salgan las recetas perfectas son:

  • Báscula de cocina: Imprescindible para pesar cualquier alimento. Sobre todo es muy importante en las recetas de repostería que nos saldrán perfectas si ponemos el peso exacto. Es un aparato que encontramos en cualquier sitio, incluso en las tiendas de todo a 100, así que no tienes excusa para no tener una.
  • Jarra medidora: Hay muchas jarras en el mercado para medir líquidos, con diferentes sistemas métricos muy fáciles de usar y limpiar. Para mi las mejores son las de cristal pero también las hay de plástico, de silicona… Elige la que mejor te vaya y sobre todo fíjate bien en el sistema métrico que tiene. Hay algunas que incluso traen varios sistemas diferentes.
  • Tazas medidoras: Y no me refiero a un juego de tazas de café. En muchas recetas extranjeras verás que los ingredientes están indicados en tazas o cups. Hazte con un juego de ellas para poder poner la cantidad exacta.
  • Cucharas medidoras: Al igual que con las tazas, en las recetas americanas también se miden en cucharadas o cucharaditas. Hay unos juegos muy baratitos con los que podrás poner exactamente lo que te indique la receta.

Cómo medir los ingredientes

Y es que depende de si usas bien o no los utensilios medidores la receta te saldrá perfecta o será un perfecto desastre.

La forma correcta de medirlos depende del tipo de ingredientes:

  • Ingredientes sólidos: por ejemplo el azúcar, llena la taza hasta el borde y enrasa con un cuchillo o espátula. Con la harina has de tener en cuenta que si en la receta te dice 1 taza de harina tamizada quiere decir que tienes que tamizarla antes de medirla. Al tamizarla metes aire y la harina pesa menos y esta diferencia en repostería es importante.
  • Ingredientes húmedos o maleables: por ejemplo la mantequilla, llena con una cuchara aplastando un poco para quitar bolsas de aire. Una vez lleno enrasa con un cuchillo o espátula.
  • Ingredientes pegajosos: como la miel, engrasa un poco la taza así se vaciará más fácilmente. Llena la taza hasta el borde o medida deseada.
  • Ingredientes líquidos: como la leche, pon la taza o jarra medidora en una superficie plana y llena hasta el borde o la medida deseada.

Para que veas claramente la forma de medir los diferentes ingredientes, te dejo un video en el que un chico muy guapetón te lo explica muy bien y con el que lo entenderás muy fácilmente:

 

 

 

Tablas de equivalencias

Como hoy en día con internet tenemos recetas de cualquier parte del mundo seguro que a veces te pasa que te encuentras ingredientes medidos con otros sistemas métricos, como ya te dije antes con las tazas, cucharas… Ya se que pensarás que hay que ver cómo se complican la vida, con lo fácil que sería que todos lo midiéramos igual… Pero supongo que ellos ¡pensarán lo mismo de nosotros!

Aquí te dejo unas tablas muy interesantes para que sepas en todo momento las equivalencias a nuestro sistema métrico:

Seguir recetas - Tabla de equivalencias 1 - TinaCocina.com

También has de tener en cuenta que no todos los ingredientes pesan lo mismo. No es igual una taza de harina que de azúcar. Aquí te dejo varias equivalencias de los ingredientes más usados en repostería:

Seguir recetas - Tabla de equivalencias 1 - TinaCocina.com

Otro punto importante a la hora de elaborar una receta es la temperatura a la que va el horno. Si es americana vendrá en grados Fahrenheit. Aquí tienes las equivalencias:

Seguir recetas - Tabla de equivalencias 3 - TinaCocina.com

Manos a la obra

Y ahora con esta cantidad de información, trucos, tablas… sólo te queda elegir esa receta que siempre se te ha resistido y poner en práctica todo lo que te he contado, ya verás que seguro que esta vez saldrá muchísimo mejor. A partir de ahora ¡seguir recetas será pan comido!

Cuéntame en los comentarios cómo te ha ido tu última receta. Y si algo no te ha salido bien o tienes alguna duda dímelo también, intentaré ayudarte en todo lo que pueda.

¡Ah! y si te ha gustado y crees que esta información le puede ser útil a más gente ¡compártela!

Foto de Tina sonriendo

Soy Tina. Mamá, esposa y amante de la comida sana, los tes y el chocolate puro.
He transformado la salud de mi familia a través de una cocina consciente y equilibrada y ayudo a mujeres (y algunos hombres) a conseguirlo también.

( más sobre mí )

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5 comentarios

  1. Andro Martini

    La cocina es como la Musica
    o se tiene el duende o nada.
    Hay una invasión de copiarecetas
    en Internet que no es normal.
    Y lo peor que se pone en juego
    la salud de las personas.

  2. C17

    Muchas gracias por la explicación, me ha ayudado mucho; sin embargo, tengo un familiar que es alérgico al gluten – dado a que las recetas sin gluten no siempre me convencen, intento hacerlas con distintas harinas (maíz, centeno…) pero con recetas no adaptadas.
    ¿Que recomiendas hacer?¿ Debería buscar recetas sin gluten expresamente?

    • Tina

      La verdad es que no tengo mucha información al respecto ya que nunca he tenido ese problema, pero si, yo creo que puedes ir adaptando las recetas y cambiar por ingredientes sin gluten. Quizás la primera adaptación no salga bien pero poco a poco encuentres el punto. Investigaré más al respecto para hacer adaptaciones. Un abrazo y gracias por estar por aquí 😘

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